Un Amigo
El lunes 1 de Enero de 2007 fallecio la madre de uno de mis amigos del piso en el que estuve en Pamplona. Una gran persona. Me refiero a él, precisamente, porque a su madre no la conocí más que por el teléfono. Dani es una gran persona, se le ve en la cara de bonachón y se demuestra en el día a día. Siempre sonriente y capaz de bacilarte con el don de no tener nunca que herirte para ello. Un chaval como yo, despistado, porque a menudo te lo puedes encontrar con la mente puesta en cualquiera de sus sueños fuera de la realidad o buscando su coche en el parking de debajo de casa preguntándose donde diantres lo habría dejado aquel mediodía. Pero es una persona de las que deja huella y el otro día cuando fuimos a Lerín a acompañarle en su despedida a su madre y encontrar a tanta gente a la que había conquistado en las mil y una batallas en las que luchamos juntos me emocioné y por un momento sentí su dolor como el mío aún siendo consciente de que nunca me había cruzado con esa mujer y que lo más cerca que pude estar de ella quiza fuera a través de la comida que él siempre nos traía los lunes y que tan magistralmente preparaba ella.
Y también me emocioné al ver a su novia Laura, a su lado con los ojos hundidos en lágrimas que me buscaba mientras decía mi nombre. Imagino que porque no esperaba mi presencia. Sin duda Dani tiene mucha suerte de tener a su lado a una chavala así. Y por un momento me dió mucha envidia. Envidia de poder compartir su vida con otra persona en la que poder apoyarse cuando parece que todo se derrumba. Claro que hay que ser fuerte en la vida, y saber que el camino lo ha de recorrer uno mismo seguro de que las apuestas que va haciendo son su pasaporte hacia los logros personales pero me resisto a pensar que mi vida no pueda convertirse tambien en una ofrenda a alguien a quien admiro que quiza nunca llegue a conocer. Porque no concibo un ser humano incapaz de amar y compartir.
Empiezo a tener frio en los dedos, y me cuesta cada vez más teclear las ideas que me invaden...puto termostato, se ha saltado en 20ºC. Dicen que la gente que tiende a tener las manos frías tiene el corazón caliente, pero no se porqué me da a mi que de un tiempo a esta parte tengo el corazón y las manos heladas. Voy a ver si alguien me pone un termostato en la oreja derecha.
