Kukua
Kukua
Aitzoli
Apirilaren hasieran entzun zuen aurrena kukua.
Urduri zebilelako beharbada,
kaosa ordenatzeko joera horrengatik beharbada,
kukuak zein notatan kantatzen zuen jakin nahi izan zuen.
Hurrengo arratsaldean, hantxe zegoen basoan zain,
diapasoia eskuan, kukuak noiz kantatuko.
Diapasoiak ez zioen gezurrik.
Si-sol ziren kukuaren notak.
Aurkikuntzak bazterrak astindu zituen.
Mundu guztiak frogatu nahi zuen benetan
nota horietan kantatzen ote zuen kukuak.
Baina neurketak ez zetozen bat.
Bakoitzak bere egia zuen.
Fa-re zirela zioen batek, Mi-do besteak.
Ez ziren ados jartzen.
Bitartean, kukuak kantari jarraitzen zuen basoan:
ez si-sol, ez fa-re, mi-do ezta ere.
Mila urte lehenago bezala,
kukuak kuku, kuku kantatzen zuen.
Hitzak: Kirmen Uribe
Musika: Rafa Rueda
Traducción al castellano de Kirmen Uribe y Ana Arregi
El cuco
Aquel año oyó el cuco a principios de abril.
Tal vez, porque estaba inquieto,
tal vez, por esa manía de ordenar el caos,
quiso adivinar en qué notas cantaba.
La tarde siguiente, allí estaba en el bosque,
con un diapasón, esperando.
Al rato, lo escuchó.
El diapasón no mentía:
Si-Sol eran las notas del cuco.
El descubrimiento se supo en todas partes.
todos querían probar si de verdad el cuco
cantaba en esas notas.
Pero, los resultados no coincidían.
Cada uno decía su verdad.
Algunos que eran Fa-Re, otros Mi-Do.
No se ponían de acuerdo.
Mientras tanto, el cuco seguía cantando en el bosque.
Ni Si-Sol, ni Fa-Re, ni Mi-Do.
Como hace mil años
cantaba: Cucú, cucú.
El cu-cu me susurra al oido que lo realmente verdadero en la vida son los sentimientos frente a las verdades absolutas. Podría pasarme una vida intentando descifrar que es el amor, la amistad, la soledad o la frustración. Sin embargo no me quedaría tiempo para poder experimentarlo y la vida es todo eso y más.
Lo que sucede es que intento racionalizarlo todo y me olvido de sentir, quizas por el miedo a caer. Debería caer más a menudo.


Ophelia dijo
La cancion es ciertamente hermosa, me gustaria saber en que idioma esta. (Ya descarte frances, castellano, ingles, latin y griego). Efectivamente, el caer nos libera. A mi el vertigo y la sensacion de mariposas en el bajo vientre, me fascinan. Pero el problema es que a la mitad de la caida me doy cuenta de que no se donde termina, cuando y sobre que caere.
3 Marzo 2007 | 02:26 AM